sábado, 26 de octubre de 2019

El día de las ánimas.


EL DÍA DE LAS ÁNIMAS



Este es el día en el que las ánimas tienen un permiso especial de los cielos para visitarnos, decía mi madre mientras me levantaba de la cama bien temprano porque había que dejar las camas libres para que descansaran los difuntos. Se cambiaban las sábanas, se ordenaba y se limpiaba la casa y se encendían las tradicionales "palomillas" o "mariposas" para iluminar a las almas. Era un día de mucho respeto, así que, si se me ocurría correr o levantar la voz por los pasillos o las habitaciones de la casa, me ganaba una buena reprimenda ya que podría, sin querer, atropellar a los difuntos, y estos, se podrían enfurecer y asustarnos a todos porque, en ese día, tenían poderes especiales que provenían del Espíritu Santo, y si les faltábamos al respeto, podrían usarlos contra nosotros. 

También era muy importante vigilar el aceite para que no se apagaran las "mariposas", ya que este olvido, igualmente podría incomodar a los espíritus que, por lo visto, en esos días tenían muy mala leche. 

Más tarde se iba al cementerio a colocar los ramos de crisantemos o claveles como ofrenda para los difuntos y, ya que estábamos allí, aprovechábamos para charlar  con la familia y con la gente de los nichos vecinos, los cuales, normalmente, solo veíamos de año en año. Era como una fiesta. 

Los días previos a la celebración, mi madre y sus amigas los dedicaban a elaborar esos dulces típicos que tanto nos gustaban: los huesos de santo, los buñuelos de calabaza, y las gachas con arrope y calabazate. El arrope y el calabazate lo vendía un señor que iba por las calles en una moto gritando a los cuatro vientos su mercancía. 
Mi madre  contaba que, cuando ella era pequeña, la noche de difuntos se elaboraba una gacha de harina y agua para tapar los orificios de las grandes cerraduras de entonces. De esta manera se evitaba que las almas en pena, que vagaban por las calles, entraran en las casas. Siempre sobraba gacha, así que, como en esos días no se desperdiciaba nada, acompañada del conocido arrope, pronto se convirtió en el plato típico de la noche de difuntos. 

Al atardecer, nos sentábamos alrededor de la mesa camilla y del brasero, porque en aquellos días sí que hacía frío, entonces, la señora Juana y mi madre, adornando sus historias con voces siniestras y tañidos de campana, lanzando suspiros al aire, nos contaban inquietantes leyendas de aparecidos que, a pesar de ser las mismas cada año, nos ponían a todos los pelos de punta y nos helaban la sangre. Y aunque la tradición decía que las ánimas se retiraban a sus nichos por la noche, a ver quién era el guapo que se atrevía a salir de debajo de la mesa camilla después de haber escuchado esas historias a las que, año tras año, se les añadía algún nuevo y escabroso dato, seguramente olvidado el año anterior. 

La noche de difuntos lo pasaba fatal, pero me gustaba mucho aquel ambiente tan diferente al del resto del año. 

Y fue precisamente un día de difuntos cuando la vi. 

Fue en el cementerio de San Bartolomé, un pueblo muy cerca de Orihuela, en la Vega Baja del Segura. Yo tendría alrededor de seis o siete años y acompañaba a mi madre, como todos los años por estas fechas, a llevar flores a los difuntos. Mientras ella hablaba con otras personas, arreglaba el lugar, colocaba las flores y rezaba, yo me dedicaba a deambular por allí. 
Y entonces sucedió. Tuve claramente «esa sensación» tan diferente, volví la cabeza y la «vi». Estaba allí y era una niña como yo, con un abriguito de dos colores abotonado hasta el cuello, unas calcetas blancas y unos zapatitos negros de charol; el pelo liso, cortado un poco más arriba de los hombros y un gracioso flequillo que terminaba de enmarcar esa carita tan dulce y tan bonita que yo, aunque tenía muy claro que ella no pertenecía a este mundo, «veía» claramente. 
Tenía una amplia sonrisa y me estaba mirando. En ningún momento sentí dudas o tuve miedo, y aunque en realidad no estaba usando los ojos físicos, la «veía» y la sentía, muy dentro de mí. 
Es más, supo hacerse entender con claridad a través de pequeños y sencillos «juegos» muy reales para mi mente infantil... 
No tenía miedo, así que me dejé guiar hasta la otra parte del cementerio. Entonces vi su foto. 
Cuando quise darme cuenta, ella había desaparecido. 
Corrí al panteón familiar y, mientras mi madre hablaba con mis tíos, sin que nadie me viese, cogí una flor del jarrón del abuelo. «Al abuelo no le importará compartir» pensé, y sin vacilar fui donde ella me había guiado y la coloqué sobre su tumba. Entonces, comencé a sentirla de nuevo. 
Ella sabía que para mí, la muerte no existía, por eso creo que me eligió de entre todas las personas que había por allí. 
Momentos antes de desaparecer, dijo que éramos amigas y yo, con una amplia sonrisa, asentí. Muchas veces a lo largo de mi vida la he recordado y todavía la sigo «viendo» de vez en cuando… y aunque yo haya crecido, aún seguimos siendo amigas. 
Es más, todavía, y cuando nadie me ve, le dejo flores como antes...

domingo, 16 de junio de 2019

Rituales del solsticio de verano. La noche mágica de san Juan.






RITUALES 

DEL SOLSTICIO 

DE VERANO. 

LA NOCHE MÁGICA DE SAN JUAN 

Cuenta una leyenda Irlandesa que más allá del reino del hombre, hacia el oeste, existe una tierra donde no hay enfermedad, ni muerte, ni tiempo, solo felicidad y belleza. Tierra maravillosa a la que solamente se puede acceder a través de la magia y en la que como su nombre indica, todo se renueva constantemente. Todo es joven y bello. Su nombre en Gaélico es Tir na nOg, “tierra de la juventud”. Tir na nOg, es la tierra de las hadas, donde todo es posible y donde no existe la tristeza, la soledad, la enfermedad o la vejez porque allí no pasa el tiempo y siempre es verano. Nunca hace frío ni calor, todo es maravilloso y no hay que trabajar para conseguir lo que necesitas pues con la expresión de un solo pensamiento, lo obtienes. Todos ríen y bailan sin cesar celebrando la vida que pasa tranquila, suave y dulce. Allí nadie se enfada, ni llora, ni sufre, ni siente tristeza, angustia o desesperación, por eso la vida transcurre suave, alegre y sin problemas. Es un verdadero paraíso donde van los héroes, los magos…y hasta algún simple mortal. Dicen que hay momentos del año, sobre todo en la noche del Solsticio de Verano, en los que ciertos lugares de la Tierra se convierten en portales. Umbrales en los que, si te descuidas y los cruzas, puedes desaparecer de este mundo y aparecer en Tír Na nÓg. Cuentan de gentes que un día desaparecieron y años después, incluso siglos, regresaron hablando de un país de los sueños. Pero como nada es perfecto, incluso esta tierra mágica no está completa ya que, frente a tanta perfección, sus habitantes jamás tendrán la oportunidad de conocer esa felicidad que a veces los simples mortales tenemos, o esa inmensa alegría que sentimos al recuperar lo que ya creíamos perdido. Ni siquiera saben del sanador efecto de un abrazo cuando es tan necesario… o lo que sientes en tu interior cuando comprendes que has ayudado a alguien que lo necesitaba…por eso no comprenden nuestros sentimientos humanos, nuestra fuerza, nuestra valentía ante la adversidad, nuestra voluntad, nuestro coraje, nuestra honestidad o nuestra gratitud…porque ellos siempre son felices, y lo son en un mundo tan ideal que no sé si lo querría para mí, tal vez sí, pero con la posibilidad de volver a mi mundo imperfecto. ¿Cómo van a sentir alegría si no conocen la tristeza? ¿Cómo van a añorar a los seres queridos, a los amigos, si nunca han perdido a alguien? El dolor, la tristeza, la soledad, la enfermedad, las lágrimas… son tan necesarias para el alma como el sol para la vida pues, a través de ellas, nos hacemos fuertes para valorar y disfrutar día a día de la alegría, la esperanza, la felicidad y el amor en toda su magnitud. 

Pero cuidado, hay leyendas que dicen que en la noche mágica de san Juan, se abren ciertas puertas y si no tenemos cuidado, podemos atravesarlas sin querer y sin saber si regresaremos. Portales a otras dimensiones, puertas invisibles que nos pueden llevar hasta el hogar de las hadas… Si paseáis por el bosque entre el crepúsculo y el amanecer, tened cuidado con los umbrales…no os vayáis a perder para siempre. Dicen que los espíritus más puros, los guías de luz pasan a nuestra dimensión a través de estos portales para comunicarse con nosotros y ayudarnos. Lo hacen cruzando estos portales mágicos que quedan abiertos durante nuestras celebraciones, porque en este día tan especial, todo es posible. 

El Solsticio de verano se ha celebrado desde el principio de los tiempos y aún hoy seguimos celebrando y guardando tradiciones específicas de esta noche, tanto paganas como religiosas. Es por excelencia la noche de los rituales, del fuego y del agua, de las hogueras, de la magia, de los hechizos, de celebrar el verano, de bañarnos en las aguas purificadoras. Es la noche en la que se recogen las hierbas mágicas como la verbena, el hipérico, la mandrágora… y aunque todas las hierbas son muy protectoras y cada una tiene sus propiedades, para ésta fecha recomiendo la semilla de helecho macho, la verbena, la lavanda, los piñones, la rosas y la achicoria. 

El Solsticio de Verano es un fenómeno causado por el movimiento de la Tierra alrededor del Sol. Es cuando el Sol se sitúa en el punto más alto con respecto al plano terrestre o el ecuador. Marca el final de la primavera y el comienzo del verano. Durante este solsticio, el hemisferio Norte, se encuentra mucho más cerca del Sol debido a su inclinación, por eso, las personas que están en el hemisferio norte, viven los días más largos y las noches más cortas. 
Marca el comienzo del verano y para muchas culturas su significado tiene connotaciones de renacimiento, de regeneración, de celebración de la vida y de la continuidad de la existencia. Es el renacer de la tierra, pero también de nuestros corazones. 
Este año, el solsticio se inicia al final del plenilunio. La luna Llena, en su último día, iluminará el espacio celeste en la noche más mágica del año. Esta situación planetaria aporta, además de todos los valores del Sol: la fuerza, la energía, la salud, el éxito en el trabajo, todos los dones que corresponden a la Luna: la armonía, la paz, el amor, los sentimientos y la protección para los hogares y las familias. 

Muchas personas celebran algún ritual durante este día o estos días mágicos con el objetivo de expulsar las malas cosas y las malas energías de nuestro lado, acabar con los demonios del pasado que nos atormentan, apartar todo la malo y lo malvado de nuestro lado y abrir los brazos hacia una nueva vida mucho más positiva, llena de buenas intenciones y de amor. Podemos aprovechar el ritual del Fuego purificador para quemar, liquidar, deshacernos de las actitudes que limitan nuestra personalidad, los lastres del pasado o situaciones que ya no deseamos vivir. Podemos prepararnos para el ritual escribiendo en una hoja de papel todas aquellas tendencias, situaciones, o asuntos diversos que deseamos liquidar. Deberemos arrojar al fuego esta lista visualizando como la combustión lo quema todo. 
En la cultura celta los druidas celebraban el ritual de Alban Heruin, que consistía encender hogueras buscando la bendición para las tierras y sus frutos, así como buenos augurios para los enamorados y fertilidad para las mujeres. La magia de los druidas invocando a los Elementales, es decir a los espíritus de los elementos de la naturaleza, las Salamandras del Fuego, las Ondinas del Agua, las Sílfides y Elfos del Aire y los gnomos de la Tierra, son parte de una tradición que nos ha dejado numerosas leyendas y mucho folclore musical. 
La noche de San Juan es muy poderosa, todas las energías se desatan, todo se vuelve mágico, todo se intensifica, dejamos los miedos atrás y abrazamos el cambio regenerador que nos transformará y hará de nosotros mejores personas. En la noche más mágica del año daremos el salto y cruzaremos la puerta maravillosa que nos lleve a conseguir todo aquello que deseamos. Quemamos en las hogueras encendidas todo lo viejo, todo lo que no sirve, todo lo inútil, todo lo que nos ha hecho daño y lo cambiamos por proyectos de futuro mucho más felices y más inteligentes porque ahora, la magia ha entrado en nuestros corazones y lo ha hecho para quedarse. Suelen recolectarse en esos días del solsticio diversas plantas medicinales porque se ha comprobado que su poder curativo se multiplica considerablemente. Se recogen diversas variedades, como el hipérico o hierba de San Juan, la Manzanilla o Abrótano hembra, la Artemisa, la Milenrama, el Saúco, el Gordolobo, la Pulsatilla alpina, la Onagra y la Perpetua, el Espliego, el Romero, el Tomillo. También podemos beber el rocío que se forma al amanecer de la noche de San Juan que nos purificará interiormente. Este acontecimiento solar se relaciona con la purificación, la prosperidad, la abundancia y la fecundidad. 

RITUALES 

Es muy usual realizar algún tipo de ritual durante la noche de san Juan, quizás no realicemos ningún otro durante el año, pero parece que el solsticio de verano se presta a ello, así que os voy a dejar algún ritual facilito por si os interesa. Los rituales los podemos hacer en grupo o de forma individual, pero es importante que tengamos en cuenta que los números pares, en rituales neutralizan las energías, con lo cual el ritual perderá fuerza, por este motivo es importante que el número sea impar. 

Los siguientes rituales son los más apropiados para realizar según el elemento que te rija de acuerdo a la astrología tradicional, para llegar a obtener el mayor beneficio de las poderosas energías de la noche de San Juan. 

Para los signos de Aire: Acuario, Géminis y Libra. Vuestro elemento es el aire, así que un pequeño ritual que podéis realizar durante el Solsticio de Verano es anotar en una hoja de papel aquello que se quiera olvidar, cambiar o renovar y quemarlo en una hoguera de las muchas que se hacen en la noche de san Juan. Si esto no es posible, también lo podremos quemar en casa. El ritual termina echando un poco de cenizas al aire mientras sentimos cómo todo lo malo, todas las malas energías y vibraciones se alejan de nosotros permitiéndonos ahora empezar el verano sin obstáculos, con nuevos objetivos y fuerzas renovadas. Tu mejor cualidad es tu flexibilidad, capacidad que te da un gran poder mental y de rápida adaptación a las circunstancias. Aprovéchalo. A partir de ahora será el momento perfecto para realizar negocios y tu vida en pareja y en familia se verá renovada y reforzada.

Para los signos de Fuego: Aries, Leo y Sagitario. 
El mejor ritual es realizar vuestra propia hoguera de san Juan que derivará cantidad de energías positivas hacia vosotros, energía que os aumentará toda esa pasión de la que normalmente hacéis alarde. Debéis encauzarla bien y utilizarla como algo positivo que os llevará a lograr vuestras metas al máximo. Cuidado con esa pasión carnal que ahora se desata. Debéis saltar la hoguera para que su fuego os purifique ya que pasar por encima de ella liberará todo lo negativo y dará paso a lo positivo. 

Para los signos de Agua: Piscis, Cáncer y Escorpio. El agua es vuestro elemento, así que el mejor ritual que podéis hacer durante este fenómeno es acercaros a ella, bien sea el mar, un río, lago o lo que tengáis cerca. Si no se puede, basta con un recipiente con agua. Después de meditar, si estáis en la playa, saltaréis 9 olas mientras pedís un deseo al santo. Este deseo normalmente se cumplirá antes de que acabe el año. Si no podéis saltar las olas, basta con que deis 9 saltitos sobre el agua. Esto os abrirá la mente haciendo que vuestras acostumbradas “visiones” sean mucho más claras, de manera que a partir de ahora será mucho más fácil tomar esas difíciles decisiones a las que la vida nos enfrenta. Este será vuestro momento perfecto para la realización de proyectos, tanto laborales, como de vida. Recibid las buenas vibraciones que el agua os transmite, abrazarlas como propias y dejad atrás aquello que ya no os sirve o que os hacía daño. 

Para los signos de Tierra: Virgo, Tauro y Capricornio. Se anotarán en una hoja de papel, al igual que los signos de aire, todos los objetivos que deseemos cumplir, los malos hábitos que queremos corregir, todo aquello que queremos cambiar y se quemarán con mucho cuidado. A diferencia de los regidos por el aire, los signos de tierra tienen que enterrar las cenizas. Colocad estas cenizas mezcladas con tierra en una maceta y plantad en ella una semilla o una planta. Cuidadla bien y dadle muchos mimos porque esta planta simbolizará el nacimiento de un nuevo ciclo en vuestra vida. El sentimiento más fuerte durante los solsticios de verano para los signos de tierra es la constancia, la perseverancia y la paciencia. Haced oídos sordos a las críticas destructivas que no dejan nada bueno y lo único que hacen es traer energía negativa a vuestras vidas y centrad vuestros pensamientos en las cosas positivas que os llevarán a un crecimiento superior. 
El Solsticio de Verano está caracterizado por rituales, magia y misticismo desde hace miles de años y es sumamente importante para muchas personas, especialmente aquellas que se hacen llamar a sí mismos brujas o brujos y que practican brujería con las energías tanto positivas como negativas que rondan por este día, desde que sale el Sol hasta que cae la noche, recargando sus amuletos y llenándolos de la energía solar y todo el poder que el astro rey desprende al momento en que llega a su cenit. 
Alrededor de toda la Tierra existieron y aún perduran, tradiciones, rituales y ceremonias que culturas de diferentes partes del mundo han aplicado durante el Solsticio de Verano, y no es casualidad que casi todas ellas tengan el mismo enfoque, la purificación, el cambio y la renovación de las energías solares y personales. Se cree, sobre todo en la cultura celta, que ese día, todos los monstruos y criaturas místicas y mágicas salen de sus cuevas y de sus bosques a compartir con el mundo humano, tanto las buenas como las peligrosas y malignas que salían a de sus agujeros para atacar y destrozar las cosechas. De aquí nace la tradición de las antorchas y hogueras para los celtas, con el objetivo de purificación, regeneración y limpieza de malas energías y espíritus negativos que abundaban por estas fechas. Los agricultores tomaban ramas encendidas y las hacían pasar alrededor del cultivo para alejar los demonios y las enfermedades, y los ganaderos, llevaban a su ganado al frente del fuego para purificarlos y quitarles todo rastro de brujería que pudieran tener. También existía la tradición de pasar a pie descalzo por encima de las cenizas aún calientes de la hoguera, o danzar alrededor de ella para pedir bienaventuranzas y ahuyentar aquellas energías nada provechosas. Las hogueras también servían para elevar al sol las plegarias o peticiones de los campesinos para que el Astro Rey hiciese que las cosechas fuesen abundantes. También era tradición el visitar los bosques durante la noche más mágica del año porque se creía que era el mejor momento del año para recolectar plantas medicinales ya que su efecto era mucho más potente y duraba todo el año. También el agua era símbolo de celebración durante el Solsticio de Verano para la religión celta, pues era común que hombres y mujeres se bañaran en ríos y lagos durante el solsticio con el objetivo de renovarse, purificarse, rejuvenecer o ser más fértiles. 
En la noche más mágica del año, la atmósfera está cargada de un aliento mágico. Cada signo astrológico tiene sus características, sus cualidades y sus defectos. 

Esto es lo que deberás quemar en la hoguera según tu forma de ser. 

Aries.- Tu planta medicinal es el aloe. No sueles apegarte ni a las cosas ni a las personas. Por eso, lo que más te conviene quemar en esta noche es tu inconstancia, tu ansiedad y tu impaciencia a la hora de obtener resultados. El solsticio te invita a la reflexión. Liquida lo que no funciona en tu vida, cambia algunas de tus costumbres, pon orden en tus prioridades y aprende a canalizar esa energía que te sobra. 

Tauro.- Tu planta medicinal es el pino. Posiblemente te preguntes: ¿qué puedo tirar, o quemar, si todo lo que tengo es estupendo? Tal vez deberías empezar por quemar tu necesidad de consumir, de acumular objetos o deseos, cosas que no necesitas de las que puedes prescindir. Lo que te conviene quemar es tu exceso de comodidad y tu tozudez, se aprende mucho escuchando y rectificando. Tienes mucha riqueza y sabiduría interior, deshazte de las amistades que no te aportan nada y abraza aquello que merece la pena. Sabes que vales mucho, demuéstratelo. 

Géminis.- Tu planta medicinal es la rosa mosqueta. Libérate del estrés que te produce la dispersión. No necesitas buscar mil razones para todo, te conviene centrarte en las cosas importantes y deshacerte de las que te sobran. No busques tantos estímulos y cambia las prisas por la calma. Aprende a vivir sin necesidad de controlarlo todo y ten presente que lo verdaderamente importante de las personas son sus sentimientos. 

Cáncer.- Tu planta medicinal es la citronela. Son tantos los recuerdos que atesoras que cuando los cimientos de tus estructuras se mueven, te sientes perdido. Aprovecha el ritual del solsticio para liquidar asuntos del pasado que podrían limitarte y no dejarte disfrutar. Quema en el fuego de la purificación todas tus insatisfacciones o frustraciones y deja atrás el pasado. No necesitas ser perfecto para que te quieran. 

Leo.- Tu planta medicinal es la planta del té. Este es un buen momento para tu creatividad y tienes que deshacerte de ciertas actitudes que no te favorecen. Reconocer que tienes algo que liquidar ya es un gran paso. Siempre hay algo por mejorar. Después de esa limpieza volverás a sentirte poderoso, pero evita caer en la arrogancia. Eres especial, ya lo sabemos, no hace falta presumir de ello. 

Virgo.- Tu planta medicinal es la lavanda. Tienes una buena filosofía de vida, de todo se aprende, todo sirve y todo se puede aprovechar y la aplicas a las cosas más efímeras o a las más profunda; sin embargo no debes ser tan crítico con la vida, valora a los demás, confía, ábrete y deja que te conozcan tal y como eres. Tu generosidad puede ser muy grande cuando comprendas que el miedo a perder te bloquea. Te sentará de maravilla desprenderte de tu actitud conservadora y de tus manías del orden. También puedes echar al fuego gran parte de tu vestuario, sé consciente de que hay modas que pueden tardar 20 años en resucitar. 

Libra.- Tu planta medicinal es el olivo. Es difícil que cambies de actitud o que quemes en el fuego de la purificación todas tus dudas. Si no estás seguro de lo que vales y tampoco tienes claro lo que no te interesa, lo más urgente tal vez sea identificar lo que te frena o porqué te cuesta avanzar o alcanzar mayores éxitos. Deshazte de esa inseguridad que te impide ser todo lo feliz que deseas y piensa que, aunque ser soñador, y romántico está bien, serlo en exceso puede pasarnos factura. ¡Ah! También puedes cambiar tu forma de gastarte el dinero en caprichos que te imposibilitan llegar a fin de mes. 

Escorpio.- Tu planta medicinal es el hipérico o hierba de San Juan. Eres el más valiente de los signos cuando se trata de promover cambios internos que te lleven a una mayor aceptación de tus sombras y de tus valores. Eres el seductor perfecto, se percibe en tu mirada; no obstante hay muchas cosas de ti que no te complacen y de las que tal vez desees deshacerte, como por ejemplo tu carácter irritable o tu afán de perfeccionismo. Debes ser más condescendiente con los fallos propios y ajenos y quemar en el fuego la intolerancia, la vanidad o esa manera tuya de calcular cada una de las situaciones de la vida. 

Sagitario.- Tu planta medicinal es el incienso. Tienes un don innato para conquistar a los demás y altos dotes de mando, es más, tu predisposición para ir en busca de nuevas oportunidades es encantadora; sin embargo, lo que deberías quemar son esas ansías de liquidar las cosas antes de tiempo y la poca paciencia con el aprendizaje cuando no te gusta lo que te enseñan. También te vendría bien quemar en la hoguera tu predisposición a organizar la vida de los demás. Una vez hayas tirado al fuego esas tendencias o situaciones que ya no deseas, no sentirás ni una pizca de añoranza. Con tu optimismo y tu genialidad puedes superarlo todo. 

Capricornio.- Tu planta medicinal es el sándalo. Liberarte del estrés y del exceso de trabajo deberían ser tus prioridades. Sueles quemar mucha adrenalina y ahora es el momento de echar al fuego toda esa carga excesiva de responsabilidades que te están desbordando y anulando tu vitalidad. Puedes aprovechar para liberarte de esa rigidez que te limita a la hora de expresar tus sentimientos y tu capacidad para mostrar tu autoridad en cualquier momento de tu vida. Intenta ser más espontáneo, por favor y deja que la vida fluya. Después del ritual, verás lo liberado que te sientes. 

Acuario.- Tu planta medicinal es tomillo. Eres tan especial que podrías plantearte la idea de liberarte de esta etiqueta que te hace pasar por bicho raro. No obstante, recuerda que en la fogata sólo debes introducir tus intenciones y defectos, no lo que te molesta de los demás. Puedes quemar parte de tus ideas fijas, de tu individualismo, o la actitud que te aísla del resto de los mortales. Si tu profesión no te motiva, aprovecha para chamuscar los bloqueos que te impiden creer que puedes mejorar, cambiando de trabajo o de chip. Aunque no creas mucho en los rituales, no pierdes nada por intentarlo, el resultado puede sorprenderte. 

Piscis.-Tu planta medicinal es el incienso. Libérate de lastres del pasado, sé positivo y quema en la hoguera todas tus tristezas y amarguras. Si aprovechas las energías de este solsticio para cambiar y ser de verdad quien quieres ser: un espíritu libre y emprendedor repleto de ilusiones que tiene en sus manos muchas de las claves para mejorar la humanidad todo te irá bien. Ya sabes que lo tuyo es el amor altruista. Tienes mucha suerte porque te espera una etapa de renovación de cuerpo y mente. 

RITUALES 

Recuerda que el número de personas que participen en el ritual nunca deberá ser par. 

Para hacer el primer ritual necesitas: 

Semillas de helecho macho. El helecho macho que se asocia con la superación personal, atrae a la buena suerte, aumenta la autoestima y otorga protección, verbena, laurel y lavanda. Como las hierbas han de estar secas, las tendrás que preparar con antelación. Tres velas, una de color rojo, otra verde y otra naranja o amarilla y cintas de los mismos colores que las velas. Es necesario calcular el tamaño de las cintas de acuerdo a los participantes, ya que más tarde, cada uno se llevará un trozo de aproximadamente 3 cm, para poner donde quiera, aunque si decide ponerlo en casa, deberá ser colocado cerca de la puerta de entrada. Cuando todo esté preparado, deberás escribir en un papel aquello que se quiere dejar atrás, aquello que te molesta o que no quieres que se repita, lo doblarás y lo reservarás para ser quemado en la hoguera. 
Ha llegado la noche mágica y sería estupendo si pudieses encender una hoguera junto a un lugar con agua, el mar, un río, lago, fuente…pero si no es posible, un pequeño brasero sería suficiente. Alrededor del fuego, pero a una distancia considerable para que no se quemen, se colocan las velas en forma de círculo y entre éstas, las cintas, unas encima de otras. Entonces echando las hierbas al fuego decimos el siguiente conjuro "Pedimos al Astro Rey, que a través del fuego, nos libere y nos proteja de todo sufrimiento y negatividad, iluminando nuestras vidas con su fuerza protectora de luz, que así sea y así será"; ésta última frase se repite tres veces y en la última quemamos los papeles que ya llevamos preparados, luego se retiran las cintas, se cortan y reparte un trozo a cada participante. Es importante retirar todos los restos del ritual antes de las primeras luces del amanecer. 
Una vez hayas acabado con el ritual del fuego, si estás junto al agua, es el momento de comenzar con el ritual del agua para limpiar las emociones, para ello solamente necesitas entrar en el mar, río, etc, y mojarte los pies. Si entras en el mar deberás saltar 9 olas, y siempre de espaldas al horizonte. En el momento de saltar la primera ola, puedes pedir un deseo al San Juan, solo uno. Si entras en un río, lago, etc, entonces deberás dar 9 saltitos, pidiendo tu deseo al santo al comenzar a dar el primer salto. Una vez acabado el ritual del agua, debes volver a la hoguera y dar tres vueltas en sentido contrario a las agujas del reloj alrededor de la misma. Este acto simboliza la purificación. Para terminar se salta por encima de las brasas de 7 a 9 veces entonando algún mantra u oración de transmutación. Hacer una hoguera y saltarla de 7 a 9 veces, nos brindará protección todo el año. Es más, si se hace acompañado, la amistad o el amor se hará más fuerte. 
También puedes hacerte una rueda solar creando una gran corona de flores y musgo o sauce llorón. A continuación, escribe tus deseos en unas tiras de papel y átalos a la corona. Baila con ella y al final de la noche arrójala al fuego.

Durante la semana del Solsticio de Verano, se recomienda realizar una limpieza profunda de toda la casa para deshacerse de la mala energía y de las impurezas acumuladas durante el año. Fregar pisos y ventanas con agua y sal de mar o bicarbonato. Con el objetivo de limpiar todas las impurezas del aire o las malas vibraciones, después de limpiar debes usar incienso o velas aromatizadas. 
También es una buena idea hacer limpieza de armarios. Deshazte de aquello que te trae malos recuerdos o sensaciones. Compra alguna prenda de ropa blanca, amarilla o naranja ya que atraen la pureza y la espiritualidad. 

Agua de la noche de San Juan: En un cuenco de barro o cristal pon agua (si es posible de manantial) y sal marina gruesa. Dentro del agua mete tus talismanes y déjalos toda la noche a la luz de la luna (si está nublado no importa) y a primera hora de la mañana retira lo que hayas metido (joyas, talismanes, conchas, piedras…) No tires el agua. Guárdala en una botella de vidrio bien limpia, y te servirá durante todo el año para proteger tu casa de energías densas. 

Flores para soñar con tu futuro amor: 
Uno de los rituales más populares que tienen origen celta, es el de las 8 flores, pues consiste en recoger 8 flores de diferente tipo y de diferentes campos, jardines o prados. Luego se debe colocar el racimo de flores debajo de la almohada y así soñarás con tu futuro amor. 








martes, 12 de marzo de 2019

Especial noche del misterio en "la décima puerta" con Fermín Mayorga y sixto Paz.

ESPECIAL NOCHE DEL MISTERIO EN LA DÉCIMA PUERTA CON FERMÍN MAYORGA Y SIXTO PAZ

Puedes escuchar el Podcast del especial noche del misterio con FERMÍN MAYORGA Y SIXTO PAZ. Grabamos en directo como siempre, pero esta vez con público y lo hicimos en LA MERCED (universidad de Murcia). Fue genial compartir con mis compañeros y con nuestros maravillosos invitados Sixto Paz y Fermín Mayorga.




sábado, 3 de noviembre de 2018

Los Arcontes


 LOS ARCONTES



Abrí los ojos a un mundo extraño…
No tenía ni idea de cómo había ido a parar allí. Estaba oscuro y apenas podía moverme. Aquel lugar era húmedo, sucio y me hacía sentir un poco de miedo. Sabía que debía controlar los pensamientos porque ese era el único vehículo del que disponía para desplazarme, no obstante, a veces no podía quitarme de la cabeza mi mayor temor, no poder regresar. En el Astral no hay mapas, solo estás tú y tus emociones, así que intenté relajarme y esperar a ver qué pasaba. No quería pensar en nada extraño porque, como muy bien había comprobado en varias ocasiones, podía estar en una zona y al instante, sin control alguno por mi parte, un leve pensamiento o un sentimiento, me llevaba sin remedio a cualquier otra. Por eso era muy difícil tener estabilidad, así que mejor no pensar en nada, ni siquiera en regresar.
Por lo siniestro del paisaje intuí enseguida que había llegado al Bajo Astral. Mientras miraba alrededor, esforzándome por encontrar alguna pista de por qué me hallaba en aquel caos, me fui serenando. La experiencia me decía que estaba metida en problemas, de eso no cabía la menor duda, y que tarde o temprano terminaría rodeada por seres que tratarían de robarme la energía. Estaba muy claro, es más, no era necesario ser muy lista para darse cuenta enseguida de que allí había gato encerrado. Seguramente los habitantes de aquella zona serían espíritus que, guiados por su propio egoísmo, habrían llegado atraídos por la siniestra energía que desprendía esa dimensión, en apariencia tan negativa.
Pero, aparte de ellos, quizá también hubiese otras entidades propias del lugar y esas serían las peores porque estarían muy bien adaptadas al entorno.
Mejor, mantenerme muy quieta para no llamar la atención.
Estaba tan bloqueada que no podía ni siquiera pensar en otro lugar diferente y, por supuesto, lo último que quería hacer en ese momento, era equivocarme.
De repente vi un grupo de personas. Al principio estaban lejos, pero poco a poco se fueron acercando… más y más… No me sentía bien. Y aunque sabía que debía dar credibilidad a mi corazonada y “hacer algo”, no tenía ni idea de qué. Guiada por un claro instinto de supervivencia y sin tiempo para más pánico, comencé entonces a pedir ayuda…
Siiii… —Resonó clara una voz en mi cabeza. Me giré para ver de dónde procedía y vi a un ser cualquiera con aspecto humano, pero mi instinto no me dejó confiar en él.
— Yo te ayudaré— dijo.
— no, no, gracias.
No sabía qué hacer, pero no podía quedarme allí quieta ni un segundo más, estaba segura de que aquel ser repulsivo, de ojos “oscuros” y mirada sucia, tenía intenciones nefastas con respecto a mi persona porque seguramente podía oler mi miedo.
Aquel engendro del Bajo Astral cada vez se envalentonaba más…En ese momento, un pensamiento fugaz me hizo desear no haber llegado allí jamás. Si este ser es un Arconte, me dije, voy apañada. Nunca había visto uno, o al menos eso pensaba, pero este, tenía todas las papeletas para serlo.
Los Arcontes son entidades sin cuerpo físico capaces de dominar y destruir la espiritualidad del hombre. Son seres oscuros, inmateriales, que intentan manejar las mentes humanas y en muchos casos, lo consiguen. Aunque no son tan inteligentes como nosotros, son unos hábiles manipuladores. Sin que apenas nos demos cuenta, en silencio… suavemente… despacito… nos susurrarán aquello que desean, haciéndonos tener todo tipo de pensamientos oscuros.
Altamente peligrosos, intentan controlar nuestro destino y hacernos sufrir al máximo, pues nuestro sufrimiento y nuestro dolor son su alimento. Por eso, tratan de provocarlo de todas las maneras posibles, asegurándose mediante la manipulación de que jamás salgamos del terrorífico mundo de dolor que ellos mismos han creado para nosotros. El Arconte es el susurrador perfecto y, aunque no tiene prisa, tampoco descansa nunca…
Imaginad lo que sucedería si uno de ellos susurra a alguien con el poder suficiente para desatar un desastre mundial…menudo premio para ellos, tendrían alimento y diversión para toda la eternidad.
Cuando una persona pasa a mejor vida, hay veces que los Arcontes la están esperando. Con engaños, haciéndose pasar por sus guías espirituales, la hacen “ver” cosas que nunca existieron, generando en su alma una confusión terrible. Le muestran recuerdos falsos, juegan con su sentido de justicia, y la hacen sufrir. De esta manera desea volver a reencarnarse para enmendar todo lo sucedido en su anterior vida. Además le comunican que es su deber, pues solamente experimentando el dolor causado, comprenderá y no volverá a hacerlo de nuevo. Espías de nuestro mundo, de nuestros deseos y ladrones de nuestra libertad, son parásitos que vigilan a las almas humanas y, sobre todo por la noche, mientras duermen, tratan de engañarlas para alimentarse de su energía divina. ¿Cómo reconocerlos para que no influyan en nosotros? Un verdadero ser de luz, un verdadero guía espiritual, jamás te hará sentir dolor, ni tratará de influir en tus pensamientos, sabe que eres libre y respeta tu libertad por encima de todo. Los Arcontes no tienen luz, no brillan, no transmiten amor ni tienen la mirada limpia… ¿Qué hacer para que no puedan hacernos daño? Reafirmarnos en nuestra libertad, expandir nuestra luz interior y sobre todo creer firmemente que no hemos venido aquí para aprender a través del sufrimiento. Sufrir o hacer sufrir a los demás no es bueno, ni lo son la ira, el rencor, los malos sentimientos, los hábitos poco saludables y todas esas cosas que jamás nos generarán felicidad.
Me pareció ver salir el sol. El ser del averno, corrió a esconderse. En ese instante de luz, el tiempo se detuvo y todo se llenó de amor…
Empapada en sudor abrí los ojos a esta parte de la realidad. De nuevo en mi cama, llena de sentimientos encontrados, me incorporé y dándole las gracias al ser espiritual que me había ayudado, traté de poner en orden mis ideas.
Poco a poco fui serenándome. Mientras repasaba todo lo que había pasado aquella noche, intentando asimilarlo, me dejé vencer nuevamente por el sueño.

jueves, 12 de julio de 2018

Tú lo puedes todo


TÚ LO PUEDES TODO



    

Cuando miro hacia atrás puedo ver cada una de las situaciones que me han traído hasta aquí, y si quiero, uniendo todas esas realidades puedo trazar el mapa de mi vida. Si me equivoqué o estuve acertada, eso es cosa del pasado. Ahora debo centrarme en el presente y tomar nuevas decisiones.

Todos cargamos a diario con nuestra “mochila” que nos pesa. Recuerdos, emociones, ideas (nuestras y de otros) condicionamientos sociales, rencores, dudas, miedos, ansiedades… y un largo etcétera de cosas que determinan y dirigen nuestra vida. No dejes que eso te pase factura. Toma las riendas, haz que tu mochila sea más ligera, vive el presente, disfrútalo, cambia aquello que pienses que está mal o que no te gusta y lucha por lo que deseas.

A pesar del sufrimiento que hayamos de vencer en el camino, a pesar de las dificultades que encontremos, siempre es muy importante creer firmemente que el resultado final será, invariablemente, como lo habíamos imaginado.
Esta ha de ser nuestra motivación.
Que cada paso que des lleve consigo la certeza del resultado final.
Piensa cómo será, visualízalo en tu mente y siente que no importa lo lejos que esté o lo que te cueste avanzar porque, aquello que anhelas, siempre estará ahí, esperándote al final del camino. Dalo por hecho, pero ten la valentía y la voluntad suficiente para luchar por ello.

Vive en tu imaginación la realidad deseada como si en estos momentos ya fuese un hecho.

Cuando visualizas las cosas, lo que estás haciendo es darle información a tu cerebro para que directamente te encamine hacia esa meta. Ten presente que su mayor interés siempre será conseguir que tus actos se equiparen a aquello que estás pensando o imaginando y que por eso, de manera natural, normalmente actúas en concordancia con tus verdaderos pensamientos.

Todos en esta vida somos maestros y alumnos. Tenemos que aprender de los demás, de nosotros mismos, de nuestros errores, nuestros aciertos y de todas aquellas enseñanzas que la vida nos quiera ofrecer.
Sé maestro y aprendiz, sé el que enseña y el que aprende y ten presente, además, que un maestro ha de ser siempre el aprendiz más grande y más humilde.

Observa e intenta caminar de acuerdo con la rectitud de tu corazón y no tengas prisa porque cada cosa llegará en el momento oportuno.
No debemos saltarnos pasos en esta vida, cuando estemos preparados llegarán las cosas que esperamos, nunca antes. Lo que vendrá es aquello que nosotros hayamos sembrado. Si nos pasamos todo el día quejándonos, sin hacer nada y siendo negativos, eso es lo que atraeremos a nuestras vidas. Si por el contrario siempre tenemos una sonrisa, estamos dispuestos a compartir, somos positivos y ponemos nuestra voluntad al servicio de lo que deseamos, entonces la vida nos dará sus momentos más dulces.
Nuestro subconsciente no sabe pensar por sí mismo, actúa como el mago de la lámpara, lee nuestros pensamientos, los interpreta y atrae a nuestra vida aquello que piensa que deseamos.

El lenguaje del universo es tan maravilloso que solo tiene dos palabras, una es SI y la otra AMOR. Las palabras negativas ya las ponemos nosotros. Actuando con positividad a través del amor podrás conseguir todo aquello que deseas. Para poder llegar a tu destino, solamente necesitas un poco de voluntad, la fuerza de tu pasión y el respeto hacia ti mismo y hacia los demás.

Hacer cambios en nuestra vida, reajustarla, es positivo. Los cambios son buenos. Cuando algo termina, termina. Las cosas suceden siempre por algo positivo. No temas al cambio. Mira siempre hacia adelante desde el aquí y el ahora, agradece lo que tienes y, si para ser más feliz necesitas hacer un reajuste en tu vida y cambiar, hazlo. Ahora no es el momento de quejarse, es el momento de tomar las riendas de tu vida y ser feliz. Allá donde pongas tu atención pones tu energía. Por eso, para que suceda lo que deseas, debes poner tu atención en el sí que puedo. El yo no sé o yo no puedo es un concepto que deberás olvidar. Siempre hay una manera y siempre hay una salida para conseguir lo que deseas, a lo mejor no como la habías imaginado en un principio, pero seguramente de ser así, será mucho mejor. Normalmente ponemos nuestra atención en cosas externas a nosotros (tengo que hacer la compra, tengo que trabajar, tengo que recoger a los niños…). Céntrate en ti, en el aquí y en el ahora y disfruta de cada momento que la vida te regale como si fuera el último. Mientras lo haces, construye un mundo mejor y más feliz. Pero no confundas felicidad con alegría, la felicidad es una manera de recorrer el camino y cada uno ha de marcar su rumbo. Nadie puede hacerte feliz ni desgraciado, eres tú mismo el que tiene ese poder. Usa el pasado como experiencia, pero nunca cargues con él. Libérate a través del amor y del perdón.

A veces me paro a pensar y me asaltan las dudas: 


· ¿Qué es lo que verdaderamente quiero hacer con mi vida?
· ¿Soy yo quien la dirige?
· ¿Qué parte de ella disfruto plenamente?
· ¿Tengo miedo?
· ¿Me estreso con facilidad?
· ¿Tengo la paciencia suficiente para comprender a los demás y a mí misma?
· ¿Estoy enfadada continuamente?
· ¿Cuánto tiempo he vivido en modo automático dejándome llevar por la inercia?
· ¿Quién soy yo realmente?
· ¿Qué hago aquí?
· ¿Qué estoy buscando?

Cuando comienzas a plantearte estas dudas generalmente es porque lo que estabas haciendo hasta ahora ya no te llena. Entonces comienzas a sentir un vacío interior que te hará replantearte ciertas cosas. Y será en ese momento cuando, buscando la parte de ti que te faltaba, comenzarás a dirigir tu atención cada vez con más frecuencia hacia tu interior.

Si buscas, lo natural es que encuentres, puede que no lo que estabas buscando, pero eso no importa. Lo importante es que encontrarás cosas que te harán pensar y que te llevarán hacia nuevos descubrimientos cada vez más emocionantes y placenteros para ti.

Mientras caminas hacia la espiritualidad te asaltarán muchas dudas, es normal. No sufras porque creas que has llegado al límite. No hay límite, aunque debes recordar que nadie está en posesión de toda la verdad y que nadie tiene respuestas para todo. Así que mi consejo es que cada uno saque sus propias conclusiones.

lunes, 28 de mayo de 2018

domingo, 20 de mayo de 2018

¿QUÉ ES "EL VIAJERO ESPIRITUAL"?

¿QUÉ ES “EL VIAJERO ESPIRITUAL”?


El viajero espiritual es un viaje por la vida, un maravilloso viaje hacia esos mundos inexplorados que todos llevamos dentro. 

Por eso estoy segura de que cada uno de los lectores, en algún momento de esta singular travesía podrá verse reflejado en él.

Es como un mar en calma donde se puede nadar sin peligro, y mientras buceas entre la suavidad de sus páginas, seguramente encontrarás esos tesoros que tan celosamente guardaba tu corazón.

Lleno de valores, emociones intensas y buenas cosas, el viajero espiritual tal vez pueda responder a muchas de tus preguntas porque, más allá de las creencias que cada uno tenga, a todos nos ha de llegar un momento en el que necesitemos buscar la verdad porque ya no nos conformamos solamente con lo que nos dicen, y no lo hacemos porque deseamos ir más allá y comprobar por nosotros mismos que el mundo es, todavía, más interesante de lo que parece. 


Lleno de respuestas, el viajero espiritual te ayudará a descubrir el mundo desde ese ángulo distinto que te permita enfrentarte a tus temores, sanar tu corazón y ser feliz. 
Te mostrará que, aquello que necesitas, siempre ha estado contigo, solamente tenías que abrir tu corazón y mirar dentro. ¿Parece fácil verdad? Pero no lo es. 
Una vez lo hayas leído, sentirás tanta paz que posiblemente muchas cosas puedan cambiar en tu vida. Y mirarás al nuevo horizonte que ahora se presenta ante ti, con la ilusión y la alegría que dan las cosas bien hechas, el creer en uno mismo y haber logrado la paz interior.

El viajero nos habla sobre viajes astrales, experiencias cercanas a la muerte, y el Más Allá. También nos explica quiénes son los seres espirituales, las cosas bonitas que hacen por nosotros y cómo podemos comunicarnos con ellos. Dice que nos dejan pistas y nos hablan a su manera. Para oírlos, solamente tenemos que saber escuchar desde la paciencia y el amor. 

También nos habla de la libertad como un valor fundamental, del entusiasmo por la vida, de la alegría, de la ilusión, la confianza, el compartir… 
Y nos enseña a enfrentarnos a nuestros temores más ocultos mostrándonos lo valientes que somos y la magia que cada uno llevamos dentro. 

Creo que debéis leerlo porque os hará sentiros orgullosos de ser como sois.



domingo, 11 de marzo de 2018

La vida "DESPUÉS"





LA VIDA "DESPUÉS"


  •  ¿Alguna vez te has preguntado por qué y para qué estamos aquí?
  • ¿Realmente somos lo único que existe aquí y ahora?
  • ¿Crees que hay algo más de lo que alcanzamos a ver? Y si lo crees ¿Cómo es?
  • ¿Qué hay al otro lado de “la vida”?
  • ¿Qué sucede realmente cuando morimos?
  • ¿Hay seres de luz con nosotros?
  • ¿Quiénes son los guías espirituales? ¿Podemos hablar con ellos?
  • ¿Qué pasa con nuestros seres queridos cuando se van? ¿Nos ven? ¿No nos ven? ¿Tenemos alguna forma de ponernos en contacto con ellos y saber si están bien?
Hay personas que piensan que la vida que tenemos ahora es la única que vamos a tener, y que cuando se termine, ya está, no hay nada más.
Hay otros, que ni siquiera se lo han planteado, o bien porque no les interesa, o bien porque les da un poco de miedo y mejor no pensar en ello.
Luego están aquellos que, aunque opinen que quizás haya algo más allá, no están seguros y no saben qué creer, aunque al menos la duda les despierta la curiosidad.
Y finalmente está el grupo, entre los que me incluyo, de los que piensan que esto no se puede terminar así, que no sería justo y que por fuerza debe haber algo más; y muchos, aunque no lo digan, lo saben porque seguramente han tenido la oportunidad de comprobarlo por ellos mismos.

¿Cómo puede ser eso posible? ¿Cómo lo han comprobado?

A veces oímos que nos llaman por nuestro nombre, como a lo lejos, o escuchamos un sonido “diferente” cerca de donde nos encontramos, o percibimos un olor, pequeñas luces o sombras, vemos algún papel, fotografía, libro abierto por una página en concreto que no debería estar allí, o tenemos la sensación de ser observados o de que hay alguien a nuestro lado.
Soñamos con un ser querido y escuchamos lo que nos dice tan claro como si estuviese a este lado, los aparatos eléctricos o con pilas se conectan o se apagan solos, o tal vez sientas que alguien te toca la cabeza o el pelo y por supuesto, allí no hay nadie, al menos que puedas ver.
Cuando encontramos un objeto “significativo” fuera de lugar, cuando se abren o cierran puertas o ventanas sin corriente alguna de aire porque todo estaba cerrado en casa, cuando pasan a través tuyo, o al contrario, y sientes un escalofrío magnífico y relajante que te hace sentir en paz.
Cuando aparecen ideas geniales en tu cabeza porque las “has consultado con la almohada”…

Los seres espirituales utilizan todo “lo que saben” para ponerse en contacto con nosotros y, aunque los tenemos bastante cerca, también es cierto que la comunicación no es fácil, y la mayor parte de culpa la tenemos nosotros porque, aunque ellos hagan esfuerzos extraordinarios para hacerse notar, por nuestra parte vamos cerrando todas las puertas porque en primer lugar nos da mucho miedo.

¿Cómo me puedo quitar este miedo?

Pues fomentando mi fuerza interior o espiritualidad y sobre todo, informándome, porque ciertamente, a lo que se conoce, no se le teme.

¿Esto nos puede pasar a todos? ¿Es cierto que todos podemos “conectar” con nuestros seres queridos?

Claro que sí, aunque para unos será más fácil que para otros, depende de la disposición que tengamos; y el poder hacerlo, no es solamente cosa de “videntes” es cosa de todos porque para empezar, todos tenemos esta capacidad. Todos tenemos la capacidad de “percibir” solo que en algunos está dormida, y lo está porque ellos quieren que esté así, por el nivel de vida estresante que llevan, por el miedo a lo desconocido, prejuicios, por mil razones. Sin embargo, tan solo hará falta una pequeña situación traumática o diferente en nuestras vidas, o una experiencia que nos marque para que, aquello que estaba dormido “despierte”.
Generalmente, tras permitirte a ti mismo admitir que todo esto es cierto y que tú, al igual que el resto de las personas, también posees “esa capacidad” necesaria para presentir lo que hay más allá de nuestros ojos, tu mente se hará más receptiva.
Pero al llamarlos, no debemos hacerlo con ansiedad o con angustia porque los guías no responden al miedo ni a las tensiones, solamente responden a la confianza, a la tranquilidad y al amor.

Cómo conectar con el “otro lado”

El contacto espiritual incluye muchas cosas: contacto con difuntos, comunicación con los maestros espirituales y otros seres de luz, contacto con los ángeles y seres de la naturaleza…
A nuestro lado hay unos seres tan maravillosos que, demostrando una paciencia infinita, nos tutelan y nos apoyan mientras esperan a que aprendamos. Son los guías espirituales, seres muy evolucionados cuya misión es la de ayudarnos y darnos consejo.
Siempre están ahí cuando los necesitamos, pero son tan respetuosos con nosotros y con nuestra libertad de decisión que no mediarán en nuestras vidas a menos que se lo pidamos, y aún así, seremos nosotros los que tengamos la última palabra. Cada uno decide su vida.
Aunque la mayoría de las veces solo tienen un poco más de experiencia que nosotros o simplemente más calidad de amor, es muy importante que los escuchemos ya que nos darán excelentes consejos porque son muy sabios. Pueden ser familiares fallecidos o también seres más elevados que se ofrecen voluntarios, pero, sean unos u otros, afortunadamente estamos eternamente unidos por un nexo natural y de amor existente entre ellos y nosotros.
Para comunicarse se dirigirán a cada persona de diferente manera y siempre en concordancia con su desarrollo o madurez espiritual, pues no podrán hablarle a alguien muy evolucionado de la misma forma que a quien no lo está, ya que a éste le sería muy difícil entender su mensaje. Por lo tanto, si es de vuestro agrado el comunicaros con ellos, estad seguros de que os responderán y de que además, se harán entender del modo que crean más conveniente para cada uno. Quizás mediante sueños o tal vez mediante imágenes, pensamientos, intuiciones...
Normalmente están cerca de nosotros y aunque estén inmersos en sus ocupaciones que no son otras más que aportar toda su sabiduría para el beneficio de los demás, ayudar a quien lo necesite, disfrutar de aquello que les guste hacer y prepararse para seguir su camino, también están muy interesados en las cosas que hacemos y si encuentran a alguien que mantiene el canal de comunicación abierto, intentan hablar y comunicarse simplemente porque pueden y les gusta.
Cuando recibimos un mensaje, siempre viene acompañado de una reacción física: calor, frío, el corazón se acelera, mariposas en el estómago, sensaciones de que alguien te está tocando el pelo o la cabeza, piel de gallina, etc…esto sucede porque tenemos que acomodarnos a su vibración y nuestro cuerpo nota esos reajustes que está haciendo nuestra parte espiritual. 

Para que la comunicación sea posible, Nosotros debemos elevar nuestras vibraciones y ellos deben descender las suyas.
Las vibraciones de nuestros seres queridos fallecidos, sobre todo cuando acaban de fallecer, normalmente son muy parecidas a las nuestras, es por esto que nos será más fácil comunicar con ellos.
La mejor manera para conectar es a través de los sueños porque la mente se abre y deja de ser una barrera que impide la comunicación.
Otra manera sería a través de la meditación, pues ésta hace que la mente entre en un segundo plano, dejando así el camino libre para que pueda realizarse una comunicación. Y por supuesto, a través de “viajes astrales”. Es cuando nuestro cuerpo astral se libera del cuerpo material y viaja a otra dimensión, al Astral.

Cuando percibimos a nuestros seres queridos o a otros seres de luz, lo hacemos de tres maneras: con los ojos físicos, desde nuestra mente, que, aunque nos asuste, siempre es más fácil abstraerse porque no percibes sus sentimientos y normalmente no ves nada, aunque “sabes” lo que es, y luego simplemente, si te conviene lo olvidas, o desde “el Astral”, a través de nuestro cuerpo astral. En este momento puedes percibir sus sentimientos y todos los detalles de la persona, del lugar donde aparece. Es una comunicación mucho más bonita.
En algún momento de nuestras vidas, todos hemos hecho un viaje astral. Se puede hacer de manera controlada, lo que requiere diferentes técnicas de concentración y mucho tesón y se puede hacer de manera espontánea, y ahí entramos nosotros, los que viajamos de gratis, casi sin comerlo ni beberlo, solamente con un poquito de intención.
A veces, durante el sueño nos desplazamos al Astral, ese lugar al que iremos después de pasar al otro lado, y aunque el Astral tenga varios planos, unos más “interesantes” que otros, generalmente vamos a un lugar muy bonito, y lo hacemos como preparación para lo que vendrá después, cuando debamos abandonar este mundo. Entonces todo nos parecerá al menos, conocido.

¿Qué señales me indican que he hecho un viaje astral?

Pues a veces me levanto con el cuerpo lleno se sudor, lleno agua, mojado desde los pies a la cabeza. Otras veces, aunque piense que he dormido como un tronco, me levanto con dolor en todo el cuerpo y la cara como desencajada o inflamada, otras veces, aunque yo no me entere, durante la noche he desprendido un gran calor…
Y especialmente porque recuerdo perfectamente todo lo que he “visto” o “soñado”, y si he tenido la suerte de encontrar a un ser querido fallecido y este me ha hablado, lo recordaré siempre, cada palabra que dijo, cada movimiento que hizo, y cada sensación maravillosa que me transmitió. Otra señal es cuando al despertar, tenemos la sensación de que hemos caído a nuestro cuerpo, como si nos hubiésemos tirado desde un precipicio para poder caer en nuestro interior.

¿Por qué hay veces en las que nuestros seres queridos u otras personas se nos aparecen y no nos hablan?

Pues simplemente porque no tienen nada que decir, solo han venido a ver cómo estabais, cuando tengan algo que decir ya se harán escuchar, no lo dudéis. Aunque a veces lo que se percibe es solo un residuo de energía, no siempre están ahí, pero los puedes llamar y si quieren vendrán a verte.
Cuanto más pequeños somos, más fuerte es la conexión, hasta los 7 u 8 años el vínculo con el otro lado es más fuerte, además, los niños no tienen tantos prejuicios como nosotros, por eso les resulta más fácil la comunicación, luego, al hacerse mayores e integrarse de lleno en el mundo material, esta facultad va pasando a segundo plano para quedar digamos “dormidita” en nuestro interior.

A veces confundimos a los guías espirituales con los ángeles, pero no debemos hacerlo porque no lo son. Los ángeles están a nuestro lado para protegernos, y los guías espirituales además de guiarnos, nos ayudan y nos dan consejo. Los ángeles son los protectores de un plan cósmico y aunque todos tenemos uno que nos protege, nos acompaña y viene enseguida cuando lo llamamos, no debemos confundir a los unos con los otros porque la misión de ambos es diferente.

Los espíritus que están con nosotros ¿nos pueden hacer daño?

Eso dependerá de nosotros, si somos débiles y fácilmente influenciables, pues por lo menos nos harán pasar un mal rato porque el susto no nos lo va a quitar nadie. Tened en cuenta que un ser cuando se muere, no se convierte automáticamente en santo, eso nos lo debemos de ganar cada uno. Todos debemos evolucionar y hemos de hacerlo a través de los actos positivos de bondad, de compasión y de amor que realicemos a lo largo de nuestra vida, de ésta y de la del otro lado.
Hay seres con mucho ego que nos contarán mentiras, de ahí el gran peligro que encierra el hacer la “Ouija” por ejemplo y otras cosas que muchos de nosotros hemos hecho a ciertas edades porque nos creíamos muy mayores y capacitados para todo.

Cuando alguien fallece ¿es bueno ponerle velas y hacerle peticiones?

No pasa nada si lo hacemos, pero al “pedirles” continuamente o siempre tener las velas encendidas, de alguna manera los estamos atando a nosotros y no los dejamos seguir con su camino.
Muchas veces encendemos velas y decimos que lo hacemos para que tengan luz, para que vean la luz y no se pierdan, pero no pensamos que los estamos reteniendo aquí, la luz que tienen que ver es otra.

¿Qué hay al otro lado? ¿Cómo será nuestra vida después del “Gran Viaje”?

Tememos a la muerte porque por norma las personas tememos todo aquello que no conocemos ni comprendemos. Y si bien no hemos de olvidar que se trata solo de una muerte física, pues el espíritu pervive para siempre, nuestra cultura no ha ahondado lo suficiente en este tema y por eso aún no estamos muy preparados. Y aunque se ha pretendido mostrarnos este hecho como algo natural, como una prolongación de nuestra vida o un cambio de estado, todavía somos reticentes y la mayoría de nosotros nos enfrentamos a ella desde el dolor.
Hemos de comprender y aceptar que la vida y la muerte son una transición más en nuestro proceso de evolución y así lo debemos sentir. Y aunque la temamos terriblemente porque pensamos que nos aleja de aquello que amamos, no hemos de verla como una separación traumática de todo lo que conocemos o como un fracaso de la vida, sino que debemos sentirla simplemente como parte del proceso de transición o como la puerta de entrada hacia una nueva existencia. Por eso, al partir, es importante hacerlo con la idea de dejar atrás la vida que ya ha sido vivida y la de comenzar otra nueva igual o más interesante que la anterior.
Nuestro cuerpo etéreo es muy parecido a nuestro cuerpo físico, pero sin imperfecciones, sin dolor, sin cansancio, sin enfermedades….recuperaremos la imagen que deseemos tener realmente y si necesitamos o decidimos comunicarnos con aquellos que dejamos atrás, también podremos hacerlo con la forma o la edad en la que ellos mejor nos recuerden.
Durante el proceso de adaptación o transición nos será relativamente fácil transmitir mensajes a nuestros seres queridos que quedaron en la tierra. De este modo podremos mostrarles que estamos bien y que somos felices o quizás terminar algo que dejamos inacabado o despedirnos de quien no pudimos.
Una vez concluido nuestro periodo de adaptación seguiremos con nuestro proceso de aprendizaje para poder prosperar y pasar a esferas más altas.
Podremos controlarlo todo con la mente y seremos capaces de crear con un solo pensamiento todo aquello que deseemos a la vez de poder desplazarnos con la fuerza de nuestra voluntad.

Al morir sentimos una sensación muy fuerte que nos impulsa a elevarnos y dirigirnos hacia la luz. En ese momento somos capaces de ver todo lo que hay a nuestro alrededor.
No sufrimos por aquellos que dejamos atrás, pues al quitarnos el lastre del cuerpo material, quedamos expuestos por completo a otro amor todavía más grande, más intenso y más verdadero, el cual tiene el don de mostrarnos la verdad y de hacernos comprender.
Poco a poco te irás dando cuenta de que posees todas tus capacidades mentales e incluso más y mejor, que puedes percibirlo todo y que te sientes muy bien, lleno de paz y de amor. No hay dolor, ni pena, ni angustia, ni siquiera tienes miedo, y por extraño que te pueda parecer en ningún momento te sientes solo.

Un instante después de abandonar el cuerpo, a continuación, la mayoría de nosotros veremos una especie de túnel por el cual nos desplazaremos hacia la luz, y mientras avanzamos por él, podremos sentir la presencia de los seres espirituales o quizás simplemente “escuchar” una especie de voz en off que nos habla por telepatía y nos guía.
No obstante, no todos veremos el famoso túnel, aunque aquellos que no lo vean, verán un camino, un campo maravilloso u otra especie de lugar o situación en la que también serán guiados hacia la luz.
Y allí, en la luz maravillosa, finalmente nos encontraremos con nuestros seres queridos que junto a los guías espirituales vendrán a recibirnos.
Ellos serán, en estos momentos, los encargados de acompañarnos, mostrarnos nuestro nuevo hogar y prestarnos toda la ayuda que necesitemos para comenzar nuestra recién estrenada “vida”.
Y precisamente, al traspasar esa luz extraordinaria, normalmente también comenzará una especie de repaso instantáneo o revisión general sobre aquellos momentos significativos de nuestra vida, momentos que verás pasar frente a ti como si de una película se tratase. Entonces, y frente a esta visión en la que todo quedará al descubierto, enseguida nos tocará hacer una reflexión o valoración sobre todo lo vivido, de manera que tras recordar, podamos estar en condiciones de decidir si nos sentimos satisfechos con nuestra vida anterior o si quizás podríamos haberlo hecho un poco mejor.

A día de hoy ¿Qué respuesta daríamos a éstas preguntas?

  • ¿Qué has hecho con su vida?
  • ¿Qué has aprendido de ella?
  • ¿Cuánto has amado? 
¿Alguien sabe responder? ¿Difícil verdad?

En el momento de la muerte física emprendemos el viaje más alucinante de nuestra vida y aquello que ahora nos rodea, aunque nuevo, seguirá siendo tan sólido para nosotros como el mundo que dejamos atrás.
Todos haremos el viaje, pero dependerá de cada uno el cómo, pues este estará supeditado al grado de aceptación que tengamos con respecto a nuestra nueva “vida” y de cómo nos enfrentemos a esta situación o cómo la asimilemos.
Algunos cruzarán conscientes y allí reconocerán a aquellos seres queridos que partieron antes y que vendrán a darles la bienvenida. Pero otros, con un menor grado de aceptación o con muchas dudas o temor, afrontarán inconscientes parte del camino siendo llevados entonces a un lugar especial para que se adapten y se recuperen. Si fuese necesario, los seres de luz te harán entrar en una especie de letargo o sueño reparador durante el cual serás atendido en unos lugares especiales de descanso. Allí te quedarás hasta haber alcanzado el nivel de energía necesario para tu completa recuperación. Y una vez restablecido, estos seres de luz seguirán a tu disposición para guiarte y responder a todas tus preguntas.
Pero hay otros, los menos, que podrán quedar atrapados entre los dos niveles del astral si no quieren irse o siguen tratando de alcanzar la parte material de su mundo anterior sin querer desprenderse de ella. Pues, las personas muy materialistas, tienen un cuerpo astral muy pesado y por esta razón les podría resultar difícil separarse de su cuerpo físico ya inservible. Así que, al no aceptar su nuevo estado, cabe la posibilidad de que entren en una confusión mental que los podría mantener atrapados por mucho tiempo entre los dos mundos.
Otros, al ver la luz del túnel quizás decidan no irse porque piensan que su familia los necesita y no quieren “abandonarlos”, nada más alejado de la verdad, pero ellos lo creen así. Y otros por temor a ser juzgados, dirán también que no y se quedarán en ese espacio entre dos mundos nada deseable.
Pero esto no es lo normal, lo normal es que nos resulte fácil separarnos de nuestro cuerpo físico o que posiblemente necesitemos un poco de ayuda para la transición, dependiendo claro está, de nuestra madurez espiritual. Aunque no importa recibir ayuda porque también es una experiencia agradable. Y para ayudarnos están ellos, los seres espirituales, siempre dispuestos y siempre atentos a nuestras necesidades.

Cuando comience la muerte física enseguida veremos una luz resplandeciente muy hermosa que aparecerá frente a nosotros. La razón de que esta luz nos parezca tan hermosa es porque forma parte de nuestra naturaleza y de nuestra esencia. Hemos de reconocerla como propia e ir hacia ella abandonando todo lo anterior.
Reconocimiento y liberación son simultáneos pues el reconocimiento de esa luz nos liberará instantáneamente. En ese momento la conciencia será separada de todo aquello que representaba para nosotros la vida diaria y la mente experimentará su propia liberación como un estallido de luz blanca radiante y muy pura.

Pero… ¿qué es lo más importante al pasar al otro lado?

Pues lo verdaderamente importante no son las creencias que tuviésemos durante nuestra vida terrenal, si no nuestros actos, es decir, lo que hicimos y la motivación que tuvimos al hacerlo.
Hay personas que son muy religiosas y piensan que tienen el “cielo” ganado porque cumplen con todos los preceptos sin faltar uno…
Cuidado, ser religioso no quiere decir ser espiritual. Al otro lado no se les escapa nada, todo queda registrado en nuestra mente y no nos valdrá intentar ocultar nuestros secretos, ni fingir, sobre todo como ya sabéis… porque no se puede.

¿Cómo seremos al otro lado?

En cuanto a nuestra “apariencia”, ya he dicho que nuestro cuerpo etérico será muy similar. Pero también conservaremos nuestra “personalidad”, que es la parte que se refiere a nuestra consciencia y recordaremos, sí, pero de otra manera, pues tras encontrar nuestro nuevo camino, nuestra realidad será diferente y la manera de actuar con respecto a todas las situaciones pasadas, presentes o futuras también lo será. Amaremos de otra manera, viviremos de otra manera y sentiremos de otra manera…mucho más verdadera, intensa y feliz.
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